
Antonio Vega
Antonio Vega salió de Nacha Pop partido en dos: por un lado dolorido por la ruptura (con los años contaba que cerrar esa etapa había sido uno de los peores tragos de su vida) y por otro emocionado por las nuevas posibilidades que se le ofrecían. Reforzó y dio forma a un proyecto personal que acentuó más aún el caracter intimista de su música, y sobre todo de sus letras. Fruto de este arranque inicial fue el álbum “No me iré mañana” en el cual coquetea con la canción de autor, donde se encuentra como pez en el agua. Canciones como “Esperando Nada” o “Lo mejor de nuestra vida”, o la más conocida “Se dejaba llevar por tí” fueron la carta de presentación como solista: ahí es nada.
En 1992 se publica un recopilatorio con una versión prematura de su “El sitio de mi recreo” que más tarde sería mejorada. Tres años más tarde, en 1994, viaja a Londrés para grabar con Phil Manzanera (productor y guitarrista conocido por ser productor de Héroes del Silencio, David Gilmour o Fito Páez entre otros). De aquella relación nació “Oceano de sol”, un disco que no acabo de convencer a Antonio Vega, y que acabó con malas relaciones entre cantante y productor. Antonio era un cantante dedicado, detallista. Y además, sabía lo que quería, nada peor para un productor que un cantante que sabe con exactitud qué quiere. Sin embargo, y pese a que es el disco de peor nivel de Antonio Vega, “Oceano de sol” nos dejó un tema para el recuerdo: “El sitio de mi recreo”, ahora sí más trabajada y en una versión final.









(5 votos, media: 4,60 de 5)