Álbum

Manual para los fieles, de Los Piratas

Al final todos volvemos a los orígenes, y de cuando en cuando revisita de forma cíclica e incluso inconsciente los mismos temas y discos que marcaron épocas y momentos de su vida.

El comienzo del cambio para Los Piratas vino con Manual para los fieles (1998), un disco sin tapujos que vino tras Quiero hacerte gritar (1993) y Poligamia (1995) que supuso un movimiento hacía la periferia del pop rock español.

Influenciados por la mejor versión de Radiohead (aquella que escuchamos en The Bends y Ok Computer) y con las alas prestadas por sus productores, que les dejaron total libertad en el estudio, comenzaron a experimentar con el sonido electrónico, la mezcla de folk, la superposición de capas de sonido. El resultado fue un disco con dos caras: por un lado es un disco fresco, con temas para recordar y potenciales himnos generacionales (Fecha caducada, M, Mi coco, Mi matadero clandestino y otros más); por otra parte contiene temas prescindibles, insustanciales, que contrastan -quizás- demasiado. Me refiero sin ir más lejos a Comarcal al infierno, T.R. y Canción para Pris.

Sin embargo, hay temas valiosos (La canción de la tierra, sin ir mas lejos) que han sido aparentemente olvidados porque su valor reside en que son divertidos, incomprendidos y sin complejos.

Os invito a recordar aquel Te echaré de menos con Soledad Jiménez a las voces. La canción es una preciosidad, mirándola desde cualquier ángulo, pero es cierto que Soledad no era quizá la mejor de las opciones. O que rememoréis Mi matadero clandestino con las imágenes de aquella película infame (Batman y Robin – 1997) en la que fue incluida como banda sonora en su versión española. O que realmente os volváis a emocionar con M o Mi coco y como condensaron toda la angustia y ternura del mundo en dos temas irrepetibles.

El álbum original terminaría con dos temas: la canción (experimental pero para mi de lo mejor del disco) El viaje sideral del Pequeño Saltamontes y su paseo bastante evidente por la experimentación con las drogas - hierbabuena que nos guía, que nos dice la verdad - y Tristura, cuyo crédito llevan a medias con Rosalía de Castro.

Más adelante, en una reedición en 2004 aparecieron cinco temas inéditos: 30000 kms y Lo que viene, ambos temas que recuerdan a los Piratas de Poligamia; y las tres “breves disertaciones” que no son más que caras B sin mayor interés. Lo que de verdad valía la pena ya estaba hecho y más que presentado, y vino a confirmarse más adelante en Ultrasónica: el sonido estaba cambiando y ellos con él, y su experimentación, sus ganas de probar y de ponerse a hacer lo que les diera la gana en el estudio podían más que cualquier otra cosa. Y así les fue: nada mal.

 

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